Sydney

sydney

Vista aérea de la Ópera

Sydney pertenece a ese exclusivo club de ciudades famosas por renombre pero desconocidas en la práctica, a las que todo el mundo piensa que sería interesante viajar pero pocos se lo plantean en serio. Y lo cierto es que no saben lo que se pierden, porque Sydney está llena de sorpresas, paisajes naturales y diversión. Tras un vuelo de maratón para poder llegar hasta Sydney, una vitalidad renovada se apodera de la cabina cuando el avión gira alrededor de la ciudad, donde miles de yates están suspendidos en el agua oscura y las velas de la Ópera brillan en la distancia ofreciendo el aperitivo de una experiencia que, sin duda, no defraudará.

sydney

Anzac Bridge

Bendecida con playas deslumbrantes y un clima soleado, Sydney es una de las ciudades más bellas del planeta. El puerto divide la ciudad de Sydney en dos mitades, norte y sur, quedando la mayoría de las atracciones principales en la parte sur de Sydney, donde la mayoría de los viajeros pasan su tiempo dentro de un área limitada por el barrio chino en el Sur, el Harbour Bridge en el Norte, Darling Harbour al Oeste, y las playas y la costa hacia el Este. A pesar de ello, también es importante hacer incursiones a la zona norte de Sydney, donde se encuentran el centro comercial North Sydney, el Zoológico Taronga, y el Ku-ring-gai Chase National Park. A pocas horas en coche de Sydney, además, se encuentran las Blue Mountains, nombradas Patrimonio Mundial, y los famosos viñedos de Hunter Valley, excelentes para visitar en excursiones de un día desde la ciudad.

sydney

Bahía de Sydney

Sydney es, ante todo, una ciudad portuaria: por ello, es imprescindible alquilar un velero, navega en un yate, o incluso remar un kayak. Cualquier opción es buena, pero asegúrate de no pasar por alto en tu visita la bahía del puerto de Sydney, porque es un espectáculo glorioso. Los lugareños afirman que su experiencia no estará completa hasta que se suba a un ferry en Sydney Harbour y llegue hasta el Zoo Taronga, Balmain, Manly o a Parramatta, en la parte superior del río, donde podrá disfrutar de ‘fish and chips’ y paseos a lo alto de los acantilados.

sydney

Puente de Sydney Harbour

No deje de visitar tampoco en esta zona el Puente de Sydney Harbour, que data de los años 1930. Comunica The Rocks con Milsons Point. Podrá subir sus 200 escaleras hasta llegar al pilón, desde dónde podrá contemplar las vistas y las exposiciones de información, o cruzarlo en 20 minutos a pie para llegar al que sin duda es el mayor reclamo turístico de la ciudad: la Ópera de Sydney.

Inaugurada en 1973, la ópera de Sidney es una de las obras arquitectónicas más importantes del siglo XX y el más emblemático de Sydney. Su edificio es todo un compendio de múltiples corrientes creativas e innovadoras, tanto en lo que respecta a sus formas arquitectónicas como en lo referente a su diseño estructural. El edificio está compuesto por tres grupos de “valvas” abovedadas y entrelazadas que albergan las dos salas principales de espectáculos y conciertos, así como un restaurante.

sydney

Ópera de Sydney

Otro punto de interés en la ciudad de Sydney es La Torre de Sídney, que se erige por encima de la ciudad y nos permite contemplar hasta las Blue Mountains y los puertos. En ella también podrá asistir a un espectáculo virtual que explora la cultura australiana, y los turistas más atrevidos podrán ponerse un arnés y subir al Skywalk, en lo alto de la torre. Después, lo mejor es continuar la visita empapándose de la esencia e historia de Sydney, algo que se puede conseguir paseando por sus numerosos barrios y suburbios.

sydney

Torre de Sydney

El actual barrio de The Rocks fue el origen de los asentamientos de los ingleses en Sydney, el origen de la ciudad. Durante años, se ha hecho un esfuerzo en mantener el estilo y carisma de la época, y todos los edificios conservan el estilo original. Algunos de los destacados son La Casa Vaucluse, un curioso superviviente de la época colonial compuesta por jardines, cocina, establos y edificios anexos decorados con muebles de la época, que dejaron sus dueños originales, o La Casa de Elizabeth Bay, que data de los años 30 del siglo XIX, otra impresionante pieza arquitectónica de la época famosa por su majestuosa escalera espiral. Ésta última se encuentra bajo King Cross, un punto de encuentro en Sydney donde tomarse un helado o salir a tomar unas copas y cuya seña de identidad es el gran panel anunciando la Coca Cola, emulando la Times Square de Nueva York o Picadilly Circus de Londres.

sydney

Darling Harbour

Otra zona lúdica de Sydney es Darling Harbour, donde se puede disfrutar de la exquisita gastronomía de Sydney. Aquí hay restaurantes que están considerados algunos de los mejores en el mundo, como Aria y Quay, pero los olores deliciosos a los alimentos de moda no sólo se limitan al puerto, sino que flotan tambien por el aire en los suburbios de Darlinghurst y Surry Hills, uno de los suburbios cercanos a Sydney más bonitos, principalmente porque la gran mayoría de las calles están construidas por casas y adosados, muy estilo inglés. Cerca está Oxford Street, donde empieza la mundialente conocida zona de ambiente gay de la ciudad, aunque eso se deduce fácilmente por su paso de cebra con los colores de la bandera gay.

sydney

Osford Street

En Darling Harbour, además, se encuentra el Acuario de Sydney, cuyos túneles subacuáticos reproducen los hábitats de los ríos y océanos australianos, y donde se puede alimentar a los animales, así como contemplar los impresionantes bancos de peces que pueblan el Gran Arrecife de Coral australiano.

sydney

Acuario de Sydney

Sydney es famosa también por su gran oferta a nivel artístico: la ciudad cuenta con numerosas y valiosas galerías y museos que merece la pena visitar, como la Galería de Arte de Nueva Gales del Sur, el Museo de Sydney o el Estudio de Brett Whiteley, artista local de los años veinte… Pero más que por sus museos, Sydney es mundialmente conocida por sus gloriosas playas. Con más de cuarenta opciones para elegir, en Sydney tienes a cada paso la oportunidad ver como los surfistas cabalgan las olas, e incluso unirte a ellos si te atreves después de tomar uno de los muchos cursos de surf que se ofertan en las playas de Sydney; o si lo prefieres practicar el paddle-surf en torno a las aguas más tranquilas de la playa al abrigo del puerto. No puedes dejar de visitar la playa más famosa de Sydney y de Australia, la Bondi Beach, ni sus playas vecinas de Tamarama y Bronte.

sydney

Bondi Beach

Finalmente, la belleza salvaje de la naturaleza en Sydney está también a alcance de la mano. En el Real Jardín Botánico, un oasis dentro de la ciudad que se extiende desde Circular Quay hasta Woolloomooloo, podrás disfrtar de jardines con selvas tropicales y una flora suculenta rodeados de zonas para hacer picnics. También tienes la opción de ir montar a caballo a Centennial Park o contemplar la fabulosa fauna de aves y conocer a algún simpático canguro -mascota nacional- en el Royal National Park de Sydney.

sydney

Royal National Park

Deja una respuesta

Captcha *