Palacio Real de Olite

Palacio Real de Olite

Visitar el Palacio Real de Olite es lo mismo que dar un viaje a la España medieval en resumen  un viaje al pasado. Esta vez haremos un recorrido por una la primera maravilla de las “7 maravillas medievales de España”. Un recorrido íntimo, descubriendo algunos secretos que seguro les fascinará.

El Palacio Real de Olite está ubicado en la localidad de Olite en Navarra, algunas vez fue la sede de la Corte de Navarra. Fue construido durantes los siglos XIII y XIV, y es considerada la obra más relevante del reinado de Carlos III “El Noble”, tuvo carácter cortesano y militar, pero se dice que una de las intenciones de su construcción era la ostentación del rey, inclusive se decía que tenía tantas habitaciones como días tenía el año, resumiéndolo en “capricho real“. Convirtiéndose así en el castillo más lujos de la época en toda España y más allá de sus fronteras.

Palacio Real de Olite

Se podría decir que realmente son dos palacios juntos. Actualmente podemos acceder al actual Parador de Turismo, que se construyó entre   siglo XII y el siglo XIII, de los cual sólo se conserva muros y torres; mientras que del otro lado está el llamado “Palacio Nuevo”, que se terminó de construir en el siglo XX.

Una de las características que lo hicieran más famoso en la época, eran sus jardines colgantes, así como los famosos Jardines colgantes de Babilonia. Lamentablemente estos ya no existen, pero se dicen que estaban suspendidos a 20 metros del suelo, inclusive se construyó una sala de arquería subterránea para hacer contrapeso.

Palacio Real de Olite

Como todo palacio o castillo de la época cuenta con una iglesia (fotografía), la que hoy también está abierta para visitantes.

Otra de las curiosidades que guarda el Palacio Real de Olite, es que fue un zoológico real, realizado por capricho del nieto de Carlos III, el “Príncipe de Viana”. Alguna vez dentro de sus instalaciones vivieron animales exóticos, leones, jirafas etc. Inclusive hoy se puede conocer lo que alguna vez fue el Patio de la Pajarera.

Palacio Real de Olite

Este palacio tenía toda la modernidad de la época como su famosa nevera (fotografía  de la vista desde la  torre Ochavada). Se trata de un psos de hielo que servía para mantener frescos a todos los habitantes del castillo, se le conoce por su forma como “el huevo”, lo usaban básicamente para guardar capas de nieve y así conservar los alimentos que debieron ser muchos, este singular pozo mide unos 8 metros de profundidad.

Hoy el  Palacio Real de Olite es un famoso parador turístico, quizás una de las mejores maneras de descubrir la España medieval. En los últimos años se ha puesto en valor con una serie de reestructuraciones y reparaciones. Su fama y belleza fue resaltada por el propio poeta español  Gustavo Adolfo Bécquer, quien alguna vez fue huésped de este palacio y resaltó las épocas gloriosas de este recinto histórico.

 

 

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